viernes, 23 de septiembre de 2011

Una empresa heroica

por Juan Pedro Posani

(1) Conjunto urbanístico "Proyecto Integral Brisas del Panteón". Alcaldía de Caracas, Parroquia San Juan.

La hostilidad que ha crecido entre nosotros, como siempre ocurre cuando las revueltas de la historia sacuden y hacen tambalear los intereses encarnizados de los dueños de la vida de las sociedades, impide apreciar objetivamente muchos de los acontecimientos, eventos y decisiones programáticas que nos rodean y que nos afectan como ciudadanos. Uno de estos eventos, cuya extraordinaria trascendencia debe invitarnos a una reflexión y a una participación despojada de ojerizas y prejuicios, es precisamente la llamada Gran Misión Vivienda Venezuela.

Su planteamiento central es la construcción de dos millones de viviendas para 2017. Nada más y nada menos. Con una advertencia y un agregado. Viviendas dignas y viviendas integradas en hábitat. Una meta de esta naturaleza, de esta magnitud y de estas implicaciones, nunca había sido propuesta en nuestro país, es preciso reconocerlo. Una meta que implica rescatar de la penuria y la indigencia urbana a todos los habitantes de Venezuela. Un objetivo de tanta categoría, alcance y repercusiones civilizatorias –para usar términos sarmentianos– nunca se le había planteado al país por lo menos desde el intento fracasado de la dictadura ambigua y contradictoria del General Marcos Pérez Jiménez. Sus extraordinarias dimensiones cuantitativas y cualitativas, su increíble humanismo político, le otorgan un marco que sin vacilaciones puede definirse como heroico. Decir basta! a las miserias y desigualdades urbanas, proclamar como meta acabar con el abismo que separa desde hace siglos los modos de vida de los ricos de los modos de vida de los pobres en lo que concierne a la ciudad y a la vivienda, dar realismo a sueños urbanos que pocos países han alcanzado, entraña una proclama de audacia inusitada. El gobierno argentino habla de la construcción de casi 900.000 viviendas. Lula prometió dos millones para los próximos dos años. Si se toman en cuenta los factores demográficos, económicos y estructurales que nos diferencian, nuestros casi tres millones para el año 2017 resultan de una magnitud sensacional.

Enormes poblemos prácticos, obstáculos materiales de todo tipo, dificultades idiosincrásicas que lucen infranqueables, todo conspira contra el posible triunfo de la misión. Agreguemos a ello el engrinchamiento político, factor de una enorme contundencia, capaz de torcer el rumbo a empresas como ésta, dueña de grandes repercusiones de fondo, en el caso de tener éxito.
 
(2) Izquierda: Petare - Derecha: La Urbina
Dos mundos, dos "clases sociales", divididas por el automóvil







Es justamente por ello que hay que llamar a una sana reflexión que permita enfocar los verdaderos intereses del país y deslindar y subordinar los intereses politiqueros. Decíamos que la Misión Vivienda pretende darle una casa a todos los venezolanos. Es una meta tremendamente difícil de lograr, pero que por su inmenso valor, en términos de calidad de vida para todos, debe convocar a todas las críticas, sugerencias, correcciones, aportes y mejoramientos, que la participación de toda la población -víctima hasta ahora de un proceso de urbanización criminal, radicalmente injusto y discriminatorio- pueda auspiciar y promover. Lo que se está jugando, con esta misión, es nada menos que la transformación radical de las formas urbanas actuales y sus contenidos sociales discriminatorios-vidas familiares, hábitos personales, convenciones e interrelaciones sicológicas, imaginarios colectivos, etc.- formas y contenidos que le han dado el rostro a nuestra condición de subdesarrollo y de dependencia. Es atendiendo a esta perspectiva que todos debemos jugárnosla para que tenga el mayor éxito posible.

Si queremos que nuestras ciudades lleguen a ser lugares de bienestar y de alegría para todos, ámbitos del trabajo creador y cunas de recuerdos gratos, donde las tristezas y el luto no sean sino las aristas inevitables de la maduración de la vida humana pero no las consecuencias de la locura urbana, bueno, no apartemos de nosotros un interés vivo y personal por la Gran Misión Vivienda. La meta que se nos propone debe alimentarse con todas las críticas.

Pero para que triunfe, y no para que fracase. Para que Venezuela cambie de verdad y no se estanque en la aceptación trivial de la injusticia y la mediocridad.


(1) Tomada de: http://www.fundacaracas.gob.ve/ Fecha: 23-09-2011 - 06:30 p.m
 Conjunto urbanístico “Proyecto Integral Brisas del Panteón” desarrollado por la Alcaldía de Caracas, en la Parroquia San Juan de Caracas, formado por dos edificios, torre “Norte” de cinco pisos y torre “Este” de seis pisos, con un total de 61 apartamentos de 72 y 90 m², para una comunidad de 241 personas.
(2) Tomada de: http://www.terra.com.ve/actualidad/articulo/html/act2982815-petare-quiere-dejar-de-ser-el-barrio-mas-peligroso-de-caracas.htm Fecha: 21-03-2013 - 02:28 p.m.

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