lunes, 12 de agosto de 2013



Los sueños de Zaha
 
Es bueno no dejar de estar pendientes de lo que ocurre en el mundo del llamado “desarrollo”. Las distancias y las diferencias se reafirman. Se comprueban una vez más. Y una vez más la decadencia catastrófica de la civilización occidental se confirma. Lecciones para nosotros, en el borde de la periferia, pero sumidos y asumidos en un proceso de relectura de nuestro destino.
Porque la arquitectura es también testigo, brillante se diría, se ese estallido paradójico de la burbuja cultural neoliberal.
Zaha Hadid, una vez más. Su último (o penúltimo?) engendro del lujo de la imaginación fastuosa, del relumbrón soberbio, de lo maravilloso fatuo y fanfarrón. Vean las fotos de esta obra: Consideren su relación con algún principio de funcionalidad, de economía, de sentido de la estructura, de relaciones espaciales con la vida real de sus futuros habitantes. Lo que queda expuesto con el mayor desparpajo es un mundo de fantasías, de las fantasías personalísimas de la sra. Hadid. Que pueda, hoy, sin escándalos, construirse una obra de arquitectura como ésta, celebrada y aplaudida internacionalmente con bombos y platillos, y financiada por bancos e inversionistas, exige de parte nuestra detenernos y reflexionar.


Plan Maestro Beko en Belgrado, Serbia , 2013

¿Qué le pasa al mundo? La locura de lo impensable, el disparate de la aberración, como soportes legales y reconocidos de las empresas codiciosas del negocio del gran capital (inmobiliario en este caso), transmitido a la arquitectura (pero podría con igual perversidad serlo también a los drones, al espionaje cibernético y a la guerra al “terrorismo”, por ejemplo), tienen como significado profundo, y revelan, un descontrol ético total. Porque obras como ésta, rompen radicalmente con todos los criterios milenarios con los cuales, a través de todos los avatares culturales y de época, se ha diseñado y construido la arquitectura. Irónicamente, se siente uno como parte de una visión ingenua y hasta primitiva: ¿siguen uds. apegados a esos criterios elementales de economía y racionalidad? No. Por favor… el mundo ha cambiado, hoy nos podemos, nos debemos, permitir el juego absoluto, libre y desatado de la forma. A nosotros los neoliberales, viejos y nuevos, cualquier capricho nos está permitido, no importa el costo y la irracionalidad. El exceso vale por la excitación publicitaria que provoca. El costo está cubierto por el valor extremo de las ganancias… y el público atónito, además, nos dará las gracias por tanta maravilla. 


Plan Maestro Beko en Belgrado, Serbia , 2013

Afortunadamente, desde acá, desde este balcón del “subdesarrollo”, seguiremos debatiendo los requerimientos ecológicos, la racionalidad del diseño, el sentido cívico de la ciudad compacta, el ahorro energético, la calidad de la forma que arropa la felicidad de la belleza y la responsabilidad cívica de todo acto de diseño. Seguiremos, pues, con Villanueva, Sanabria, Alcock y Fruto Vivas... 

Plan Maestro Beko en Belgrado, Serbia , 2013

Allá, en el mundo feliz del “desarrollo”, la sra. Hadid seguirá en trance con su onirismo.
JPP

1 comentario:

  1. NO se trata de lo que le pasa al mundo, sino que es tan sólo otra forma de ver la realidad, y si desde una posición arquitectónica se mira al mundo de esa manera, es válido, estamos en la era de la diversidad y pluralidad. Y nada tiene eso que ver con la Colonización del resto del mundo. Es espectáculo, una forma de ver nuestra realidad, tan válida como otras

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