miércoles, 18 de septiembre de 2013

Foro Conclusión Ciclo de Debates GMVV, Carta enviada por el arquitecto Fruto Vivas



Apreciado Juan Pedro:

Atendiendo a tu invitación al Foro Conclusión sobre la Gran Misión Vivienda, quiero dejarte mis observaciones fundamentales sobre dicho tema, ya que no podré estar presente con ustedes porque debo estar en Barquisimeto toda la semana en que se realizará el Foro, con el equipo técnico venezolano e Internacional (alemanes y franceses) trabajando en la rehabilitación del Patrimonio Nacional, Flor de Venezuela, de cuyo equipo soy el Director por decisión expresada en un Decreto Presidencial, responsabilidad insoslayable para con mi país, pero que con mucho pesar implica no poder acompañarles en tan necesaria e importante disertación.

Lo que te voy a comentar de la Gran Misión Vivienda, vale para todos los planes desarrollados en Venezuela en épocas anteriores al proceso revolucionario, y está en múltiples escritos míos sobre el tema.

Comenzaré por una frase dicha por mi hace muchos años “Morirse de hambre en una casa nueva es también morirse de hambre”
Nunca olvidaré cuando se hicieron los Bloques del 23 de Enero, entregados a familias muy pobres por Marcos Pérez Jiménez, los usuarios casi todos vendieron en altos precios sus apartamentos a inmigrantes recién llegados, otros vendieron las puertas, los baños, los bombillos, hasta los motores de los ascensores logrando así, tener con que comer.

Demostrando con claridad que lo fundamental para el pueblo es producir , tener cubiertas sus condiciones básicas de vida,  esto nos obliga a crear en todas las comunidades pobres planes fundamentales de productividad  conjuntamente con los planes de viviendas, no es convertirlos en asalariados, es decir, en esclavos del capital, sino en seres independientes con capacidad productiva propia, por ello afirmo con vehemencia que el problema fundamental no es la vivienda sino  La Superación de la pobreza, te envío parte de lo que he escrito sobre este tema.

No olvidemos que en los barrios las madres costureras que pasan horas y horas haciendo ropa  para mercachifles que las explotan en forma inmisericorde porque no se organizan en comunidades productoras de ropa con las mismas técnicas para que ellas mismas comercialicen sus productos, se hace en las comunidades pobres de Panamá, financiadas  por el Municipio que tiene grandes talleres de costureras, tienen máquinas de hacer bloques y carpinterías, esto no es ninguna cosa imposible de hacer.

Mi propuesta es de viviendas livianas de marcos portantes de hierro o madera están diseñadas para producirlas en los barrios, los sanitarios, las tuberías también pueden ser producidas  por comunidades productivas, o sea, que los planes de productividad se multipliquen en los barrios. No compre tomates caros, compre uno solo, sáquele las semillas y siémbrelo y no volverá a comprar tomates. No sea empleado vendedor de pizzas, haga pizzas y véndalas. En Venezuela ha habido planes de productividad  popular, son fundamentales.
Cuando diseñé mi propuesta para un parque en la Carlota, propuse una gran escuela de huertos para producir hortalizas en bandejas para poner en las ventanas, todas las viviendas que diseñé para el Estado tenían ventanas con huertos, no las hicieron.

En la Carlota se diseñó un gran centro de producción de hortalizas de un kilómetro de largo, con un  tanque para cultivar peces y utilizar el agua del Guaire para producir los abonos como lo hace la Universidad con el agua del río Valle.


La otra área importantísima para la vivienda es la investigación de técnicas constructivas sencillas al alcance del pueblo, Venezuela no tiene Centros de Investigación de Técnicas de Construcción de Viviendas: A solo seis años de desarrollo de la Revolución, en 1966 ya Cuba tenía un gran centro de investigación de vivienda con todos los medios para realizar prototipos.


Durante 3 años dirigí el departamento de técnicas constructivas de la Habana del ministerio de la Construcción, donde se realizaron excelentes propuestas de construcción, todas hoy desarrolladas.

Para 1960 cuando se diseñó el Hotel Caroní de Guayana, propuesto con tubos de hierro de segunda mano, sistema probado en un  laboratorio, le propuse al General Alfonzo Ravard iniciar el Gran Plan de Viviendas de Sidor de vender tubos sino casas, igualmente al Dr. Jorge Giordani, Ministro de Planificación  se le presentó la propuesta del Plan “El Pueblo Constructor”  para producir más de cincuenta mil viviendas en SIDOR para el actual Plan de Viviendas y,  no se realizó. En 1980 con mi técnica de Marcos Portantes de autoconstrucción de montaje manual y colectivo sin la participación de compañías constructoras, se hicieron más de tres mil viviendas montadas por el pueblo en La Vega, Casalta y Ruperto Lugo. Experiencia que no se ha repetido.

En cuanto tecnología, mi propuesta central son las estructuras límites de mínimo peso (para hacer frente a los sismos), de óptima rigidez y factibles de desarrollar por el pueblo, logrando así la máxima economía y eficiencia.


En los planes que desarrolla actualmente el Estado, son muy pocas las propuestas novedosas de alta eficiencia estructural y poco peso.
Se han usado los sistemas tradicionales de construcción con exceso de material y de gran peso.

Se han hecho intervenciones a escala urbana en todos los terrenos vacíos pero con la dificultad de no tener incorporación a la escala social, lo cual creará problemas que aún no conocemos.

Considero que esta hermosa y valiosa misión de los planes de vivienda en Caracas, ha debido hacerse en los barrios, incorporando esas edificaciones a la estructura social ya existente y no aislándola de su entorno social, debiendo sustituirse las precarias viviendas por buenos edificios en el mismo barrio para conservar la estructura de relaciones sociales ya existentes.

Como Arquitecto y amante de un urbanismo de alta calidad humana, me preocuparon mucho las edificaciones que borraron el Parque Vargas. Creo que quitarle a Caracas, que no tiene suficientes parques, un gran parque es un “URBICIDIO”.

Me dolió ver talar árboles para ubicar viviendas, en un gran parque que fue diseñado por de Llarena, Juan Andrés Vega, Tomás José Sanabria, Cruz Fernández y yo para detener las construcciones de más de cincuenta torres de cuarenta pisos que eran la continuación del actual Parque Central y, poco a poco fueron construyendo edificaciones hasta hoy que se tomaron las áreas verdes restantes, para colocar esos gigantescos edificios y anular el corazón verde que habíamos creado. Ya no se puede echar para atrás, solo hay que darle a esas edificaciones todos los servicios correspondientes de áreas recreativas, dispensarios, preescolares, entre otros.

Considero que en las viviendas nuevas  del casco central de Caracas y Avenida Libertador, deben garantizarles a esas familias todos los servicios propios de un buen desarrollo urbano.

Sin que esto sea una locura, quisiera que a los edificios que he visto sin servicios urbanos, les fueran “demolidos” los apartamentos de planta baja y primer piso para crear espacios para los niños, dispensarios, preescolares, etc. No es una locura, es resolver una necesidad urbana.

Fruto Vivas

NOTA AL MARGEN
Juan Pedro:
No olvides que mi sueño como Arquitecto son los Árboles para Vivir y yo sueño con una ciudad verde que sobre los techos tengan huertos y frutales, tengo fotografías de ciudades verdes en Indonesia, ¿Por qué no en Venezuela?

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EN LOS PRÓXIMOS DÍAS SE SEGUIRÁN PUBLICANDO LOS DOCUMENTOS PRODUCIDOS PARA EL FORO CONCLUSIÓN POR  JUAN VICENTE PANTIN Y NEWTON RAUSEO, ARQUITECTOS PROFESORES DE LA FAU / UCV Y POR ALBERTO LOVERA, SOCIÓLOGO INVESTIGADOR DEL IDEC / FAU / UCV.

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