jueves, 12 de marzo de 2015

Frei Otto, se va, premiado


El arquitecto alemán Frei Otto 


La historia personal de Frei Otto, quien acaba de fallecer un día antes de recibir el premio Pritzker 2015, es una historia que está estrechamente vinculada con una visión especialmente moderna de la construcción del espacio. Puede resumirse, de una manera un poco tosca, en lo siguiente: la arquitectura se construye para que dure lo más posible, si fuese posible, para siempre, con estructuras sólidas y permanentes. 

Frei Otto. Estadio Olímpico de Múnich








Desde la firmitas vitruviana este ha sido uno de lo principios fundamentales. Pues no, ha afirmado Frei Otto. Es posible cubrir el espacio, para diferentes funciones sociales, aceptando la fugacidad, lo provisional, la transitoriedad temporal, como una herramienta de diseño. A partir de allí supo desarrollar toda una tecnología de altísimo refinamiento que le permitió realizar espacios casi irreales, alas de libélulas, colinas transparentes que flotan sostenidas por tensores casi invisibles. Muchos lo han seguido en esa empresa de reivindicar lo transitorio y lo efímero. Y sus principios, sus hallazgos, se han diluido con demasiada frecuencia en el marketing comercial. Sus obras se han distinguido, en cambio, con el poder de la imaginación, del talento inventivo, con la inteligencia del inventor. Y vale la pena recordar que en Venezuela poseemos una de sus obras, o por lo menos una obra que sin su colaboración no se hubiera podido realizar: el Pabellón La Flor de Venezuela, para la Expo Mundial de Hannover, año 2000, ahora reconstruida en Barquisimeto. Fruto Vivas, su autor, lo ha señalado con gran integridad: la colaboración de Frei Otto fue indispensable. Desde este museo, que también responde a una visión compartida de la necesidad de aliviar estructuras y de atender a la serena y generosa diafanidad del clima tropical, saludamos con gran respeto la figura de este extraordinario arquitecto que acaba de dejarnos, pero con el regalo de unas experiencias portentosas. 

Fruto Vivas. Pabellón La Flor de Venezuela, para la Expo Mundial de Hannover, año 2000

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