EDIFICIO

El edificio sede del MUSARQ está ubicado sobre la Avenida Bolívar de Caracas, al lado del Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz-Diez, en una parcela propiedad del Centro Simón Bolívar. El proyecto cumple con toda la normativa establecida para el desarrollo del sector.

Fue diseñado a partir de 2005 en la Dirección de Edificaciones Culturales del Ministerio del Poder Popular para la Cultura e inicialmente estaba destinada a una Gran Tienda de Arte.

El año 2008 se cambió el destino del proyecto para adecuarlo como sede del naciente, Museo Nacional de Arquitectura y el 15 de octubre de 2009 arrancó la construcción con el movimiento de tierra. La estructura, en hormigón armado con un sistema prefabricado, tecnología CONCAPREGO totalmente “made in Venezuela” se comenzó a finales de noviembre del mismo año y se concluyó en poco más de tres meses.

Los espacios de 9.60 x 9.60m, 9.60 x 4.80m y 4.80 x 4.80 m determinaron que la estructura de las losas se adaptara a esta modulación, constituyéndose en la base para el diseño de los elementos prefabricados. La edificación tiene dos sótanos de 3.00 m de altura cada uno, mas tres pisos de 4.00 m de altura, cada uno. El área de construcción es de 4.800 m².

Inaugurada el 1ºde octubre de 2012 la sede del Musarq cuenta con 3.100 m² de áreas expositivas distribuidas en tres niveles (PB-P1-P2) un auditorio multifuncional de 400 m² (P2) áreas de administración, depósito de Colección y del Centro de Documentación en 1.150 m² (S1) además estacionamiento y talleres en 1.150 m² (S2). La edificación requiere interior y exteriormente de algunas obras para su conclusión definitiva.

La concepción del proyecto se valió de algunos criterios fundamentales:

Primero, cómo construir es importante. Con métodos de prefabricación aun más. Rapidez y economía comprobadas.

Segundo, la economía de medios debe ser esencial y corresponder en paralelo con la austeridad de las soluciones formales. Se apostó a lo sencillo y evidente, al rescato estructural y a lo asequible de los detalles.

Tercero, el edificio no será el gran protagonista El protagonismo lo tendrán las exposiciones y sus contenidos. El Musarq no tiene porque ser más que un espacio decente, honesto, flexible y útil.

En resumen, con este edifico se quiere demostrar una tesis: con poco se puede hacer mucho. Una opción que se corresponde con nuestra historia, nuestra idiosincrasia, nuestras condiciones geográficas y ambientales. Es exactamente lo contrario de lo que está de moda en la arquitectura globalizada.