martes, 15 de julio de 2014

La otra cara de la modernidad


La conferencia del profesor Alfredo Mariño (en el MUSARQ, el 10 de julio) nos dejó, a los asistentes, el deseo de seguir discutiendo aspectos medulares del concepto de modernidad. De esa modernidad de la cual se supone que debemos andar orgullosos, nosotros los venezolanos, ya petroleros, que estábamos a la cabeza (así reza, por lo menos, nuestra mitología particular) de esa América Latina de los años cincuenta. De esa modernidad que supuestamente es el fruto de nuestros esfuerzos conscientes por desarrollarnos civilizadamente.

martes, 8 de julio de 2014

Los jóvenes, ahora



Ya es tiempo de que nos enteremos: las nuevas generaciones están aquí, tocando a la puerta. A la arquitectura nacional debía pasarle lo que le ha ocurrido a todas las demás. Las generaciones se suceden, y con ellas otros ritmos, otros intereses, otras modalidades, otros horizontes culturales. Es inevitable, pero en el caso nuestro, por algunas razones que sería interesante estudiar, esa secuencia no se había dado, hasta ahora, con la presencia, el ímpetu, la frescura, con esa irreverencia que luce casi como necesaria acompañante del proceso de toma de posiciones, de toma de espacios de trabajo por parte de los más jóvenes.





La secuencias de workshops y de presentaciones que se han celebrado en el Musarq, entre el 1y el 2de este mes, con la participación de colectivos de jóvenes 1 arquitectos, además de los venezolanos, de Colombia, España, Ecuador , ha sido una prueba entusiasmante de la realidad indiscutible de las brisas de novedad y de atrevimiento que aportan estos jóvenes y que pueden rápidamente transformarse en vientos huracanados si, entre Estado e instituciones, les ayudamos a cobrar terrenos, espacios, a llenar oportunidades. Para ello primero hay que tomar conciencia, desde acá, desde la aparente altura de los años y desde el peligroso endurecimiento de la “experiencia”, de la existencia visible de la novedad que ofrecen estas nuevas generaciones. Y luego, como tarea de política cultural nacional, ofrecerles las mejores condiciones para que puedan expresar con libertad lo que tienen en la mente y en el corazón.

Lo que se trabajó y se presentó, hace unos días, con la participación de un numeroso público, en el MUSARQ, es apenas el comienzo de una operación, inteligente y oportuna, dirigida por la también joven antropóloga Isis Ochoa, Alta Comisionada para la Paz y la Vida, que se propone inyectar, por pequeñas dosis, alegría y útil diversión creadora, con la necesaria e insustituible participación popular, en el rescate de los espacios públicos más populares. RESCATE DE LOS ESPACIOS PÚBLICOS: una operación de alto contenido humanista, en línea con la acción política que debe presidir la concepción de la nueva ciudad. Todo ello coincide con la intención de realizar pequeñas y oportunas intervenciones donde corresponda -las famosas intervenciones de microcirugía urbana- de acuerdo con un análisis objetivo de las situaciones urbanas de mayor conflicto en el mapa de todo el país, implementando un plan estratégico suficientemente riguroso.



Desde la dirección de la Comisionada Isis Ochoa se ha organizado, con un tal sentido de oportunidad pocas veces visto en nuestros predios revolucionarios, con la colaboración de varios colectivos de arquitectos -todos jóvenes- venezolanos y extranjeros, sobre todo de NuestrAmérica, un procedimiento de intervenciones in loco y sobre la marcha, que por sus propias especificidades promete convertirse en un experimento colectivo de invención y de imaginación.

Las nuevas generaciones están aquí, con nosotros. Desde el MUSARQ prometemos poner al día la información de los resultados de este admirable ejercicio de buena política urbana. Los verán expuestos en nuestras salas. 







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[1] En el evento auspiciado por El Movimiento por la Paz y la Vida, PDVSA LA ESTANCIA y el MUSARQ participaron: 

PGRC Plataforma Gestión Residuos de Ciudad / VenezuelaPKMN / España 
         439 estudio / Venezuela 
         Hábitat sin fronteras / Colombia 
         Abono Arquitectura Transformadora / Venezuela
         Todo por la Praxis / España 
         Oficina Lúdica / Venezuela 
         Independiente / Ecuador
         Pico Estudio / Venezuela
         Arquitectura Expandida / Colombia-España 
         Al Borde / Ecuador



martes, 1 de julio de 2014

Una diferencia

Murcutt, Australia

Koolhaas, Beijin

La arquitectura, la que llamamos la gran arquitectura, tiene una historia propia, como, por demás, todos los ejercicios prácticos de todas las profesiones y de todos los oficios. De la naturalidad de ser instrumento imprescindible para la protección de la vida, nacido en el abrigo de la caverna o con el primer caney, hasta la elevación a fórmula de belleza suprema, espacio de fruición social, ha sido un largo trecho. En occidente, el arquitecto y su obra, en los últimos dos o tres siglos han ido adquiriendo una presencia colectiva, articulada en un artificio complejo de normas, leyes, instituciones de formación, difusión y reconocimiento oficial y aplauso público. Un peso cultural extraordinario, que ha adquirido una autonomía propia, comprensible únicamente si se atiende a la inmensa utilidad social de las obras que el arquitecto diseña. Pero resulta que a todo esto, a toda esta maraña de relaciones de trabajos, a esta red trabada y entretejida de conocimientos particulares, a este cuerpo colegiado de significados y significantes, se ha agregado ahora una dimensión nueva, jamás antes involucrada en el noble oficio de Ictino, Miguel Ángel y Corbusier.